Autora:Carolina Felici

jueves, 7 de julio de 2016

Tratando de Sistematizar

Cuando decidimos no dar purés a nuestra hija comenzamos a buscar referencias y descubrimos el método "Baby Led Weaning". Los libros básicamente aconsejaban cortar en bastoncitos los alimentos y ofrecer al niño los nutrientes que precise; él mismo sería capaz de mantener una dieta equilibrada. 
Pese a la poca rigurosidad, el método parecía muy atractivo; también nos planteábamos como comerían nuestros antepasados antes de la minipimer y cómo, cuando vivían en las cavernas, lidiarían con la natural tendencia de los pequeños a meterse piedrecitas en la boca...  ¡si el atragantamiento fuera tan probable nos hubiésemos extinguido!
La "lógica prehistórica" hacía pensar que el método tenía que funcionar y, junto con la revisión de la poca biblografía existente, iniciamos la alimentación complementaria de nuestra primera hija según el BLW; como sabéis, salió bien. 
Con el segundo hijo hemos podido poner un poquito más en orden lo que hemos experimentado, además de sumarlo a los conocimientos científicos que teníamos antes y a la experiencia profesional.
Consideramos que sí que existen unas fases, claramente determinadas, por las que han pasado nuestros niños y aquellos que conocemos.

  1. Fase de juego puro y duro: lo que contábamos en una entrada anterior. El niño irá poco a poco descubriendo los alimentos pero no le llamarán más la atención que un sonajero o un chupete. Los mirará, tratará de cogerlos y se los llevará a la boca, del mismo modo que hace con cualquier objeto a su alcance.  Es recomendable empezar con esta fase cuando el niño sea capaz de sostenerse sentado; por experiencia dura de dos a cuatro semanas. En este tiempo la alimentación continúa siendo a base de leche materna (o artificial). Interesa ofrecer alimentos lo suficientemente consistentes como para que pueda manipularlos  y largos para que sobresalgan del puño ("palitos" de unos 5 cm). Ej.: zanahoria o patata cocidas, pera, pan... Sin duda el pan será nuestro mayor aliado.
  2. Fase de introducción de alimentos: el objetivo es lograr que el niño entre en contacto con los principales alimentos que consumimos en la casa. introduciremos los alimentos nuevos de uno en uno y haremos que los pruebe dos o tres veces antes de introducir uno nuevo. Esto nos permite atribuir a un alimento en concreto eventuales reacciones alérgicas. Los que con más frecuencia producen reacciones son leche de vaca, huevo y pescado. El formato todavía deberá ser simple de manipular. Debemos mantener los 5 cm aproximados de longitud porque todavía el bebé no es capaz de abrir la mano y "chupará"solamente la parte de comida que sobresale. Sin embargo será progresivamente más competente a la hora de regular su fuerza en función de las texturas con lo cual podemos ofrecerle alimentos más blandos como el plátano evitando que haga una papilla de ellos. En 4-6 semanas habremos introducido la mayoría de los alimentos y podremos pasar a las fases sucesivas. Obviamente de cara a posible reacciones alérgicas un yogur o un queso se consideran el mismo alimento al derivar ambos de la leche de vaca; así como todo tipo de pescado blanco o cualquier forma de presentación del trigo.  
La semana que viene seguimos con las siguientes fases.

jueves, 23 de junio de 2016

Sobre leches con un poco de mala milk

La semana pasada mi niña, como todos los de su clase, volvió del colegio con "regalo": un tetrabrik de una "leche de crecimiento" para mayores de 3 años.
Nuestra hija desde que ha cumplido el año de edad toma leche de vaca semidesnatada dado que los estudios científicos admiten el uso de esta leche una vez cumplidos los 12 meses. 
Antes es aconsejable usar una fórmula adaptada: mientras la leche represente el primer alimento del niño se debe utilizar una fórmula de continuación que, al tener una menor concentración de proteínas, no sobrecargue el riñón. Esto, por supuesto, en aquellos casos en los que no se de pecho, que sin duda es la mejor leche adaptada a nuestros pequeños.

Cuál fue la sorpresa, cuando abrimos el tetrabrik para hacernos un café cortado y comprobamos que ¡la leche sabe a vainilla! En ese momento empezamos a analizar la información que venía en el tetrabrik y descubrimos que trae unas cuantas sorpresas:

  1. Para saber que en vez que a leche sabe a batido de vainilla tienes que leer telos ingredientes, si no, no sale.
  2. Lo que sí que sale bien grande es que contiene el "81% del Hierro que necesita un niño" y que "tu peque necesita 3 veces más hierro que un adulto". Mirando los ingredientes vemos que el hierro viene como sulfato ferroso. Los lácteos interfieren y disminuyen la absorción del sulfato ferroso. Sí, no habéis leído mal, es así. Por eso a las embarazadas que toman hierro se les aconseja que lo hagan en ayunas o con zumo de naranja que aumenta su absorción. Además puede producir efectos secundarios como estreñimiento o dolor abdominal. Os dejo un enlace para que lo comprobéis. En pocas palabras el hierro de esas leches entra por la boca y sale por el conducto reglamentario.
  3. Y por último y no menos sorprendente, el aval de la Asociación Española de Pediatría con la que la multinacional gustosamente colabora.
Un amigo pediatra especialista en Digestivo y Nutrición nos ha comentado que el único sentido de estas leches es para aquellos niños que hagan una dieta errónea basada en un exceso de leche. Si un niño se alimenta casi totalmente a base de lácteos (natillas, yogures, batidos...), es interesante reducir la carga proteica de la leche que toma; pero es que un niño de 3 años no debería hacer una dieta tan rica en lácteos...  
Por el otro lado, es verdad que un niño requiere más hierro que un adulto pero debe ser un hierro que sea fácilmente absorbible, o sea en forma férrica, el hierro que contienen los alimentos cárnicos. Las lentejas, por ejemplo, tienen mucho hierro ferroso que casi no se absorbe (en el caso de estas legumbres además está mezclado con quelantes como los fitatos) 
Para terminar, dos reflexiones éticas:
  1. ¿Es normal que un colegio permita que una empresa de alimentación haga publicidad entre sus niños?
  2. Si a un niño lo habituamos a tomar batido de vainilla en vez de leche, ¿no terminará rechazando ese alimento?

martes, 14 de junio de 2016

Resumen y continuación

Cuatro meses desde la última entrada es mucho tiempo, así hagamos un resumen para ponernos al día.
El niño tiene ya casi 10 meses y come absolutamente de todo y con muchas ganas. Desde hará un mes, la cantidad de comida sólida es considerable y las tomas de lactancia se han espaciado bastante, aguantando más de 6 horas sin succionar muchas veces.
Por lo que respecta a atragantamientos, cero episodios; la ganancia de peso y crecimiento sigue siendo magnífica.
La mayor sigue teniendo mucho gusto por la comida y, quitando cuando le dan las rabietas propias de los 2 años, no hay un solo plato que rechace. Siempre está abierta a probar nuevos alimentos y sabores, algunos bastante extremos de especias e incluso picante. Come con cubiertos, siempre con la cuchara y normalmente con el tenedor, salvo cuando le da por divertirse siendo traviesa.
Bueno, espero lograr un poco de tiempo para tener una cadencia de entradas un poco más fluida.

viernes, 22 de enero de 2016

BLW segunda temporada...

Muchos me habéis preguntado sobre cómo empezar con el BLW.
Mi hijo tiene 5 meses y una semana y, desde hace unos días, lo sentamos en la trona mientras comemos. 
Tiene juguetes y se entretiene. Desde ayer le ponemos también un trocito de pan. Hacia éste muestra el mismo interés que con los sonajero de plástico y en alguna ocasión lo ha cogido y chupeteado un poco: en pocos segundos ha caído al suelo. 


Nos parece una buena manera de empezar con la alimentación complementaria y, de esta manera, también vamos exponiéndolo al gluten entre los 4 y los 6 meses como recomienda la asociación europea de gastroenterología y nutrición (ESPGHAN) para reducir el riesgo de desarrollar enfermedad celiaca.

Recomedaciones ESPGHAN para la introducción de la alimentación complementaria 

jueves, 23 de abril de 2015

Mirando hacia atrás: ¿qué cambiaría?

Ya han pasado varios meses desde la última entrada. 
La niña ya tiene 18 meses y, la verdad, es un placer verla comer.
Una dieta variada, como la nuestra, y capaz de adaptarse a todos los sabores: desde la comida oriental a la mexicana. 
Hay días que come mucho y otros en los que come muy poco. Nosotros no nos agobiamos y la dejamos "a su aire", sin ofrecerle platos alternativos.

Mirando hacia atrás no cambiaría prácticamente nada, sólo quizás algo en la elección de los primeros alimentos. 
Al principio, guiándome también en la biblografía, le ofrecí manzana cruda; en mi experiencia éste es un alimento con el que es más fácil atragantarse. A la niña le ha pasado varias veces aunque los episodios se han resuelto siempre con un poco de tos. 
La manzana es un alimento muy duro, que por cuanto se mantenga en la boca es imposible de ablandar sin dientes. Se puede romper un trocito y causar atragantamiento. 
Hemos vuelto a darle manzana ahora que tiene muchos dientes y siempre procuro ofrecérsela manteniéndola sentada en la trona, para evitar que esté correteando por ahí.
Lo mismo vale para la zanahoria cruda.

Bueno, os dejo, hasta la próxima.


viernes, 31 de octubre de 2014

Llegando al año

Casi llegamos al primer año de la peque, y, mirando atrás, creo que el baby led weaning ha sido la mejor elección. 
Debo de decir también que ha sido un "estudio de caso único" o sea que sencillamente he intentado contaros nuestra experiencia para que aquellos de vosotros que se habían planteado este método sintieran que no eran los únicos "bichos raros", que "hasta una pediatra lo ha hecho".
Sí, es verdad que nuestra niña nos ha puesto las cosas fáciles: es muy buena comedora, no puedo decir si por su naturaleza o si el baby led weaning tenga algo que ver con eso.
Si tendremos otro niño, seguramente repetiremos lo mismo con la alimentación complementaria y así tendremos alguna información más.

Paulatinamente la comida sólida se ha hecho preponderante en la dieta de la niña, tanto que el pecho se ha reducido a algo anecdótico, reservado sobre todo a las mañanas. Además, desgraciadamente tiene la costumbre de morderme y no me resulta nada agradable dar el pecho con tensión.
A partir del año podrá tomar leche de vaca.

Los cubiertos son todavía una asignatura pendiente pero no tenemos prisa, ¡todavía no he conocido a nadie que no haya aprendido a usarlos!

Esperando para contaros cuando alcanzaremos este reto escribiré también sobre otros temas relacionados con la puericultura, siempre con la intención de haceros participes de nuestra experiencia. 

Buen fin de semana a todos.

miércoles, 22 de octubre de 2014

¡Ya voy teniendo mis gustos!


Nos estamos acercando al año. Nuestra niña hasta ahora ha sido una comedora excepcional pero, de unas dos semanas a esta parte, come de forma más irregular: hay día que prueba pocos bocados y otros que vuelve a su apetito habitual. 

En buena parte la razón está en el hecho que su ritmo de crecimiento ya no es el de antes: en el primer año de vida crecen muchísimo, hasta la adolescencia no volveremos a experimentar cambios tan grandes en nuestros hijos. Ahora que esta "tormenta" para un poco es normal que el hambre de nuestros pequeños disminuya algo. El mensaje es no preocuparse, sólo disfrutar viéndolos crecer felices.

Otro novedad es que voy notando que hay alimentos que no le gustan: el pescado, por ejemplo, no es su pasión: el otro día, puesta frente a una merluza a la romana, empezó a llorar y no quiso comer nada. Ni falta hace decir que no hubo ninguna tragedia, la merluza se retiró y comió algo de lo que estaba en la mesa. A la noche intenté ofrecérsela nuevamente pero se repitió la escena. No se si será definitivo o volverá a comer merluza: muchos niños tienen periodos que no comen algo y luego cambian.

También me ha sorprendido mi reacción frente a la actitud de la niña: en lugar de agobiarme porque "tiene que comer pescado" me he sentido orgullosa de ella, porque tan pequeña expresa sus gustos y a través de esos se va definiendo como individuo... otra manera de ver las cosas, ¿verdad?

martes, 14 de octubre de 2014

Velcro: atración fatal

¿Os acordáis del invento del plato pegado al mantel con el velcro para que la niña no lo tirara?
Bueno, ya no nos sirve: nuestra pequeña ha aprendido a despegarlo y además le encanta el ruido que hace. ¿El resultado? Las comidas se habían convertido en una lucha entre los intentos de la niña de desmontar la mesa y nuestros esfuerzos para contenerla. 
Hace unos días que hemos decidido utilizar el mismo plato de loza en el que comemos nosotros y, la verdad, no nos va mal: pesa bastante más de uno de plástico, por lo que tenemos tiempo de reaccionar, y además para la niña ya no es tan divertido como antes... ¡vuelve a reinar la paz!

martes, 7 de octubre de 2014

A veces ¡yo también me atraganto!

Hace unos días, comiendo pizza casera con taquitos de jamón, la niña empezó a toser y no quería comer más: se llevaba la comida a la boca pero en seguida lloraba.
EN NINGÚN MOMENTO TUVO PROBLEMAS PARA RESPIRAR, o sea, que la comida no se había ido a las vías respiratorias, sólo se le había quedado un taquito probablemente en la parte posterior de la boca.
Tras toser unas cuantas veces terminó vomitando y luego siguió comiendo como si nada.
Nosotros nos quedamos tranquilos en todo momento porque la niña respiraba normalmente, sólo tenía algo que le molestaba y que terminó expulsando por si sola.

¿Qué hemos aprendido? Que quizás sea conveniente evitar comidas duras y de pequeño tamaño como los taquitos de jamón aunque tengan formas irregulares y sea difícil que vayan a vías respiratorias.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Vuelta al cole

Después de unas buenas vacaciones ha llegado el momento de volver a hablar de baby led weaning y contar los logros estivales de nuestra pequeña, que ya ha cumplido los 10 meses.
  • Primero decir que conforme pasa el tiempo más estamos convencidos de nuestra decisión: la niña come de todo con gusto y mantiene buenas curvas de peso y longitud.
  • Hemos introducido un cambio en el tamaño de la comida que le ofrecemos: dado que ha afianzado la pinza entre indice y pulgar le cortamos todo en "tamaño bocado". 
  • Ahora ensucia mucho menos: casi no se cae comida al suelo... el problema es que le encanta pasarse las manos por la cabeza y ¡se pone el pelo fino! Esperemos que pase pronto...
  • Cuando nos despedimos por las vacaciones tomaba sólo comida y cena mientras que ahora hemos introducido también desayuno y merienda: al desayuno melón y tostada con aceite. A la merienda una pieza de fruta y un yogur natural. Éste se lo damos con la cuchara a la manera "tradicional".
  • Le ofrecemos agua.
  • Las tomas de pecho se van reduciendo paulatinamente: toma una o dos veces por la mañana. Luego, dependiendo de los días, va pidiendo o no.
  • ¡Tenemos dientes!: tres arria y dos abajo.
Estos son los cambios fundamentales para ponernos al día, ya iré contando más novedades y desarrollando algún punto que necesite un post a parte.

jueves, 17 de julio de 2014

"Comiendo en trozos comen muy poco"

Pues eso, una de las objeciones más frecuentes al BLW por parte de algunos compañeros pediatras es que con este método los niños al final comen menos de lo que necesitan.
A parte de que al principio necesitan muy poco más de la leche hoy voy a poner dos fotos de lo que se ha podido comer un bebé de 8 meses al mismo tiempo que nosotros comíamos nuestras porciones.
El menú ha sido Marmitako de bonito, ya conocido por nuestra pequeña. Se ha quedado sin postre a causa de una somnolencia súbita que la ha obligado a una siesta prematura.



PD: se lo ha comido con las manos, la cuchara es sólo para dar una idea de las dimensiones del cuenco.

En la cena se ha comido tres chuletillas de cordero, un platano y un kiwi pero esta vez no tengo foto para enseñar.

sábado, 12 de julio de 2014

Cena fácil

Hace ya varios días que, cuando no sabemos que ponerle a la niña de cena, le hiervo zanahoria y patatas ya troceadas. De esta forma están lista en 10 minutos como mucho, luego la escurro y se las pongo en el plato con un chorreón de aceite.
A la niña le gusta mucho y es una manera de que coma variedades de hidratos de carbono diferentes del trigo y además come verduras.


Ánimo que con el calor se puede comer al aire libre y así ¡no hay mucho que recoger!

martes, 1 de julio de 2014

Hasta el abuelo esmerándose en la cocina

El fin de semana hemos estado en la montaña con los abuelos.
Es una gozada verlos disfrutar con las hazañas de la niña y la comida después de las obvias reticencias frente a la novedad del BLW.
La abuela nos ha preparado una reserva de croquetas bajas en sal para la nieta y el abuelo ha sido el chef del fin de semana: paella de carne, costillas de cordero y entrecote han sido los menús... ¡para chuparse los dedos niños y mayores!

El BLW se aleja completamente de la tradición, seguramente los abuelos se imaginaban una nieta comiendo puré en cuchara, pero, aunque probablemente ellos no utilizarían este método, han terminado aceptando y aportando manjares e ideas prácticas que nos han salido muy útiles como el plato con velcro.

jueves, 26 de junio de 2014

Bolitas de cous cous con salsa Guacamole

El cous cous es un recurso genial: haciendo bolitas con él la niña es capaz de comerlo sin cubiertos y además se prepara en muy poco tiempo y permite "salir del paso" honradamente.
Para prepararlo hace falta la misma  cantidad de agua que de cous cous, por ejemplo medio vaso; se hierve el agua y luego se apaga el fuego, se echa el cous cous y se esperan unos minutos para que se hidrate y se ablande. Luego de forman las "pelotitas" que nos han quedado como las que he puesto en la foto.



Nosotros hemos decidido "remojarlas" en Guacamole casero que a la niña le encanta, os dejo la receta por si os animáis.

Guacamole:
Ingredientes: 
1 aguacate bastante maduro
1/4 de cebolla, mejor si es fresca
El zumo de medio limón
Alguna gota de tabasco
Sal 
Aceite de oliva virgen

Procedimiento: se pela el aguacate y se pone, con los demás ingredientes, en un vaso para pasarlo a la batidora (tipo minipimer), se pone en un cacito y ¡a disfrutar niños y adultos! 
Es una receta muy sencilla pero hay que ensayar para encontrar la justa proporción entre los ingredientes.

Por cierto esta mañana se han asomado tímidamente dos dientes... ¡Buen fin de semana!

martes, 24 de junio de 2014

Fin de semana de comida regional

Este finde ha sido todo un despliegue de arte culinario español y la niña ahí, disfrutando como la que más.
El viernes marmitako de bonito y el domingo rabo de toro a la cordobesa... ¡un bebé de 7 meses!; me temo que cuando sea mayor, si le ofrecemos un menú infantil, nos preguntará si nos hemos vuelto locos.


Poco a poco las novedades que contar menguan porque la niña ya come prácticamente de todo sin problema; falta, es verdad, el reto de los cubiertos pero me temo que esto será bastante más paulatino.
Mis disculpas si las entradas en el blog se hacen algo más irregulares.

jueves, 19 de junio de 2014

A propósito del sueño

La niña desde hace poco más de un mes "hace sus noches" lo que significa que duerme del tirón desde las diez y media aproximadamente hasta las siete u ocho.
A veces sobre las cinco se despierta y con ponerle el chupete es suficiente.
Cuando empezamos a "educarla al sueño" se despertaba más o menos cada tres horas, tomaba el pecho y volvía a dormirse sin problema. Aún así estábamos muy cansados por el día, sobre todo mi marido que tiene un trabajo de mucha responsabilidad y no puede permitirse no estar al cien por cien.

Todo empezó con la lectura de un libro algo fuera de la órbita de la "crianza por apego" que se llama Como ser una mamá cruasán; está escrito por Pamela Druckerman, una periodista estadounidense que, tras ser madre y mudarse a Francia, empieza a indagar sobre la manera de crianza de los padres franceses.
El sueño es una de las diferencias más importantes entre las vivencias de sus amigas estadounidenses y las "mamás cruasán" parisinas: por lo visto los niños franceses pasado el primer mes de vida "hacen sus noches".

El secreto está en LA PAUSA, en observar al niño cuando llora y no sacarlo sistemáticamente de la cuna. El ciclo de sueño del lactante es de dos horas. Pasadas estas el bebé se despierta, no es capaz de encadenar un ciclo con otro por sí solo. Si en este momento nosotros lo sacamos para darle el pecho, le estamos "enseñando" que cada dos horas tiene que comer.
Interesante, ¿no?

Por esto lo que se propone es no sacarlo de la cuna, ponerle el chupe y acompañarlo en todo momento, o sea: no dejarlo llorar solo. Esto hasta que no aprenda a encadenar los ciclos de sueño.
Lo ideal sería hacerlo antes de los cuatro meses, según dice en el libro.

Nosotros lo hemos hecho a los cinco meses pasados: hemos elegido un fin de semana para que si la noche era mala pudiésemos dormir a pierna suelta al día siguiente. En cuanto la niña ha empezado a llorar ha ido el padre y se ha quedado con ella hasta que no se ha vuelto a dormir: aproximádamente 45 minutos de los cuales los primeros 10 de llanto inconsolable.
La madre en la cama sudando frío.
La primera noche ha sido dura pero ya a la siguiente con ponerle una vez el chupe volvió a dormirse sin protestar.

La primera regla es creérselo y pensar que los bebé en el fondo son seres inteligentes capaces de entender aunque no sepan expresarse con el lenguaje.
Nosotros hemos pensado que "el poli malo" fuera el padre: por un lado yo "soy más blanda" y también la niña me tiene asociada al pecho por obvias razones.

Cada familia tiene que encontrar su manera y su ajuste.
Me despido para el fin de semana con esto:
en el libro la autora al final recurre al "conductismo duro" para que su niña aprenda a dormir; la primera noche ella llora escuchando a su hija llorar desconsolada y el marido le dice que "la niña llora porque cree que la necesitamos"... ¿curioso enfoque, no?
Buen finde, ya me contáis si alguien se anima.

PD he escuchado muchas veces que una de las reglas para mantener la lactancia es dar el pecho por la noche. Yo no lo estoy dando y sigo alimentando a mi niña por el día. Creo que la lactancia es algo muy resistente sino, y lo digo otra vez, nos hubiésemos extinguido

miércoles, 18 de junio de 2014

Llegando a los 7 meses

Acabamos de cumplir los 7 meses y la niña come prácticamente ya de todo, ¡sólo nos falta el marisco!
Respeto al principio, que lo escupía casi todo, ahora consigue tragar mucho de lo que se lleva a la boca. Hasta está desarrollando sus preferencias: de momento, no rechaza nada, pero cuando ve un plátano, manifiesta auténtico entusiasmo: lo mira, sonríe y se emociona hasta que no se lo damos.
Al margen de los alimentos sólidos, sigue tomando el pecho con regularidad, aunque desde hace unas semanas hemos conseguimos que las noches las duerma enteras, y ¡nosotros con ella!
¡Qué disfrute! Mañana ya os contaré como lo hemos alcanzado, aunque exceda un poco los objetivos de este blog, creo que es un tema muy interesante.
La parte negativa es que a pesar de que extremamos precauciones, empleamos bastante tiempo recogiendo lo que la niña ensucia y lavando los hules... hay carreras para llegar a fregar primero para que al otro toque recoger todos los trocitos caídos... ¡qué ruines!

Con los cubiertos seguimos todavía "en alta mar": es capaz de coger un tenedor cargado y llevárselo a la boca pero no con continuidad.

Hoy hemos comido viendo el partido de España sobre el cual no voy a hacer comentarios que podrían resultar dolorosos. Hemos puesto el hule en el suelo con su plato pegado con el velcro; menú: tortilla de patatas. Se lo ha pasado pipa, ¡se ha manchado hasta los pies!
Termino con un "lo siento por La Roja, ha sido un gran equipo", ahora FORZA ITALIA.

martes, 17 de junio de 2014

En la clase de Yoga

Hace ya unos meses que la niña y yo vamos a clase de "Yoga con bebé": las madres nos movemos un poco en la medida que los niños nos dejen. Es una manera de estar juntas y charlar compartiendo aquellos aspectos de la maternidad que nos preocupan o apasionan más.
Hoy ha habido charla espontánea sobre alimentación.
Un niño más ha llegado al momento de la introducción de la alimentación complementaria y la madre nos ha comentado que el pediatra le recomienda empezar con frutas por a tarde y quitarle esa toma de pecho...
Esta vez he decidido quedarme callada, la conversación ha sido muy interesante.
Está la madre de una niña de un año que desde el principio se ha alimentado con BLW y otra, cuya niña tiene 9 meses, que empezó con papillas. Cuando intentaba darle sólidos se atragantaba con consecuente agobio de la familia. Desde unas semanas a esta parte su hija ha empezado a comer sólidos sin problemas. 
Su impresión es que la niña no estaba lista todavía para comer y, ahora que lo está, es una gozada verla comer. Se plantea que sin las papillas a la niña no le hubiese faltado nada y que los padres se hubiesen ahorrado el disgusto de sentirse que la estaban forzando a comer. Creo que esto se comenta por sí solo.

Muchas veces pienso que si dar de comer a un bebé fuera tan difícil como para requerir tantos "estudios basados en la evidencia científica" nos hubiésemos extinguido hace tiempo.

De paso, ya hemos llegado a los 7 meses... mañana post resumen BLW

jueves, 12 de junio de 2014

La pasta a la española es más para bebé

Ayer repetimos "el experimento" con la pasta. Esta vez la sacamos para nosotros y la de la niña dejamos que se "masacrara" dentro del agua hirviendo. Hicimos espirales y las aliñamos con una salsa a base de tomatitos cherry:
Se hace un sofrito con ajo y luego se le echan los tomatitos cortados en cuatro. Se deja un poco hasta que los tomates se ablanden.
Queda bien añadirle un poco de queso en escama, a mi me gusta con queso semi-curado de oveja.
Apartamos un poco de salsa para la niña y esta vez fue mucho mejor... 



Consiguió comer bastante y rompía los espirales con bastante facilidad.
Bueno, a ver qué nos aguarda el fin de semana... ¡Hasta el lunes!

miércoles, 11 de junio de 2014

¿Cómo me como los garbanzos?

La cuchara no la domina todavía, como he dicho en otros comentarios de vez en cuando se la damos cargada, cuchara o tenedor, para que se vaya entrenando. Pero para una comida completa no vale.
Nos encantan las legumbres y el "cuchareo", así que había que encontrar algo alternativo para la niña hasta que... me acordé de los falefel. Son albóndigas de origen árabe a base de garbanzos y se encuentran en cualquier Kebab.
Me he metido a buscar la receta y las he hecho "a mi manera".
El falafel creo haber entendido que se hace con los garbanzos crudos y puestos a remojo durante 48 horas.
Yo los había hervido ya, así que... os cuento la receta:

Ingredientes:
Garbanzos hervidos, previamente puestos a remojo durante una noche.
Cebolla (mejor fresca)
Perejil
1 cucharadita de Comino
Tabasco (1 gota)
Pan rallado

Procedimiento: picar la cebolla y el perejil y añadir la gota de tabasco. Añadir a los garbanzos escurridos (poco más de un puño será suficiente, pero se puede echar más) y pasar todo por la minipimer junto al comino.
Añadir pan rallado a la mezcla en cantidad justa para que todo asuma una consistencia que permita hacer "bolitas".

Hacerlas y reservar en el frigo por lo menos durante media hora.

A este punto habría que freír pero, para no darle a la niña mucha "fritanga" las he puesto en el horno en una bandeja con un poco de aceite. 180º 10 minutos y luego 10 minutos tras darle la vuelta.

Éste es el resultado:


A la niña le han encantado y a los padres también; van acompañada de un poco de calabacín hervido.

No importa calcar la receta, a lo mejor no os gusta el comino, sólo echar mano a la fantasía... ¡ánimo que esto es muy divertido!