Autora:Carolina Felici

martes, 13 de mayo de 2014

El fantasma de las curvas de peso y altura

Hoy hemos tenido revisión de los 6 meses y respectiva vacuna. En un sólo pinchazo van las vacunas de 6 enfermedades: Hepatitis B, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis y haemophilus influenzae tipo B. 
Creo que lo paso peor yo que ella con el pinchazo, llora un rato y en seguida le vuelve la sonrisa. 
El control del peso también me estresa bastante: cuando soy yo la que ejerce de pediatra doy muy poca importancia al peso, sin embargo al revés lo paso bastante mal. Sé que ver la niña bien, contenta y con un desarrollo normal es lo que cuenta pero, frente a esas benditas, o malditas, curvas de percentiles, me siento como un estudiante frente a un examen. 
¡Afortunadamente para mi tranquilidad hemos salido aprobados! De todas formas nuestra hija es muy grande y nosotros más bien en la media, con lo que supongo que tarde o temprano ralentizará su curva de crecimiento. Seguro que cuando eso pase me agobiaré bastante como toda madre, olvidando mi profesión.

Después de control y vacuna ha sido el momento del almuerzo: hoy ha tocado filete de ternera, en concreto babilla, cortada en tiras en sentido perpendicular a las fibras. Se la hemos pasado a la plancha sin sal. Le gusta pero todavía es prácticamente incapaz de arrancar trozos por sí sola. En el jugo que chupa van muchos nutrientes, de todas formas para la próxima vez hemos pensado comprar carne picada y hacerle albóndigas . ¡Ya os iré contando!

lunes, 12 de mayo de 2014

¡Al restaurante!

El sábado ha sido la primera vez que se ha sentado en la trona de un restaurante. Se ha portado genial. Habíamos traído un plátano y se lo ha comido prácticamente entero;dado que estábamos fuera la hemos ayudado un poco más de lo habitual, sobre todo evitando que se le cayesen trozos al suelo. Cuando de la fruta no quedaba casi nada le hemos dado un trozo de pan y, ¡agarraos!, un poco de codillo al horno para chupetear.
Me ha sorprendido gratamente que fuera capaz de estar en la mesa comiendo mientras nosotros también disfrutábamos del almuerzo. 
Había un niño a lado nuestro,  mayor que la niña. Lo he visto con una patata frita y luego con una galleta en la mano. Probablemente antes en lugar que compartir la comida de sus padres había comido puré traído de casa en el tupper: ¿qué aburrido, no?
Me he preguntado si el hecho de que en forma de "comida divertida" se nos ofrezcan a menudo alimentos poco saludables como patatas fritas o dulces influya en que de mayores sigamos prefiriéndolos; ¿conocéis algún niño al que no le gusten patatas fritas? ¿Y alguna madre que las cocine en puré?
No digo que a mi hija no le vayan a gustar, sólo que divertirse comiendo manzana posiblemente tenga muchas más finalidades de lo que pensamos. 

viernes, 9 de mayo de 2014

Fresas salvajes

¡Le han encantado las fresas! Se las he lavado y les he quitado las hojas. Enteras las coge con facilidad. Se ha tomado tres aunque algún que otro trozo, como siempre, ha caído al suelo. 
El resto del menú era tortilla de patatas y pimientos fritos. De esto no le hemos ofrecido nada. En realidad no hay ninguna base científica pero he decidido no darle huevos hasta que no cumpla los 6 meses. Creo que es por deformación profesional: llevo años retrasando la introducción del huevo en la dieta de los niños que inconscientemente le tengo respeto. 
Pronto os contaré cómo nos va con éste, pues, nos falta muy poco a los seis meses.

Me despido por el fin de semana con esta foto; una imagen vale más que mil palabras. Ahí va la pasión de mi niña por las fresas.
Volvemos el lunes, feliz fin de semana a todos.


Visitas y BLW

Han venido los abuelos que viven lejos y no sabían nada de las peripecias de la niña con la comida. 
No le habíamos dicho nada hasta que la hemos sentado naturalmente en la mesa con nosotros y le hemos ofrecido lo que estábamos comiendo. Ha sido de lo más natural y entretenido: los abuelos encantados viendo a la nieta lidiar con los trocitos que tenía en frente y, los primeros temores de posibles atragantamientos, se han disipado en seguida cuando han visto que la niña más que atragantarse escupe. 
Hoy ha ganado la batalla y ha conseguido comer más o menos medio kiwi. Luego la he puesto en mi regazo mientras que yo comía cerezas; me miraba y me echaba la mano, así que le he metido media en la boca. Le ha gustado y ha repetido dos veces más. La cereza tiene forma y tamaño complicado para ella y por eso se la puesto yo en la boca. 

PD: este era el post de ayer que por motivos técnicos se quedó como borrador sin publicar. Mis disculpas a quien entró buscando un poco de nuestras experiencias y no lo pudo encontrar.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Qué he hecho yo para merecer esto...

Hay días difíciles en esto del baby led weaning, días en los que, por la razón que sea, me planteo si lo estamos haciendo bien. A veces la niña da pasos atrás y vuelve a frustrarse y llorar cuando no consigue coordinar sus movimientos, otras estoy yo sencillamente más cansada y cada lloriqueo o cada trocito al suelo me pesa mucho más. 
Tengo que hacer esfuerzos para mantenerme firme; afortunadamente mi marido me ayuda y apoya defendiendo, él, mis ideas cuando a mi me tambalean. Luego está la niña que al poco rato se distrae y nos regala una sonrisa. Y por último están mis convicciones, algo que tengo dentro y que se rebela a coger la cuchara y meterle la comida en la boca. Así, día tras día, descubrimos nuevos alimentos: hoy han tocado los brócoles que por su forma son muy fáciles de coger y la niña se lo ha pasado bomba con ellos. Ha seguido con trocitos de plátano que le encanta. 

martes, 6 de mayo de 2014

Paciencia y Rutinas

Una de las cosas que nos preocupa es cómo la niña adquirirá los modales en la mesa, tras estar tanto tiempo comiendo con las manos. Aunque sé que aprenden por imitación y que en cuanto pueda, será ella misma la que intentará usar los cubiertos, este tema no deja de rondarme en la cabeza. Por el momento procuramos ponerle la cuchara a lado cuando come y, según la comida que pongo,se la cargo y se la doy en la mano: los aciertos todavía son muchísimo menos que los fallos.
Además de los cubiertos, hay más aspectos que me preocupan y por esto esto estamos intentando establecer unas rutinas: primero le lavamos las manos en un cuenco en cuanto está sentada en la trona y la sentamos cuando todavía la mesa no está puesta. Con esto pretendemos que poco a poco vaya aprendiendo que la comida no llega en seguida una vez sentados a la mesa, y que muchas veces hay que tener paciencia; la esperanza es poder evitar penosas escenas en los restaurantes o en casas de amigos cuando sea mayor. También creo que dar un buen ejemplo es fundamental, por lo que nosotros por nuestra cuenta comemos todo con cubiertos, para no confundirla con los alimentos que se pueden comer con las manos y los que no.
Quizás sea muy pronto para pensar en todo esto, pero me gusta pensar e intentar encontrar por ensayo error el camino correcto para educar a nuestra hija.

lunes, 5 de mayo de 2014

¿Quién dijo comida especial para niños?

¿Qué tal estos días de fiesta? Ya es hora de volver a las rutinas y contaros nuestras aventuras con el "Baby Led Weaning". Hoy he salteado alcachofa con cebolla, un poco de aceite, sal y pimienta. He cortado en cuatro cada una, dejando la parte del tallo para que la niña pudiese agarrarlas mejor. Ha sido todo un éxito; es increíble ver una bebé tan pequeña disfrutar de sabores que normalmente sólo gustan a los adultos... Increíble pero no imposible, desde luego.
Con respecto a la trona hemos hecho una pequeña modificación: como os conté en principio le pusimos un libro para que estuviese más alta, sin embargo, nos hemos dado cuenta que le resultaba algo incómodo: al ser rígido no se amolda a sus formas. Lo hemos sustituido con una toalla doblada para que alcance la altura y va mucho mejor.

¿Os ha habéis dado cuenta de que estrenamos logo?