Hoy hemos tenido revisión de los 6 meses y respectiva vacuna. En un sólo pinchazo van las vacunas de 6 enfermedades: Hepatitis B, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis y haemophilus influenzae tipo B.
Creo que lo paso peor yo que ella con el pinchazo, llora un rato y en seguida le vuelve la sonrisa.
El control del peso también me estresa bastante: cuando soy yo la que ejerce de pediatra doy muy poca importancia al peso, sin embargo al revés lo paso bastante mal. Sé que ver la niña bien, contenta y con un desarrollo normal es lo que cuenta pero, frente a esas benditas, o malditas, curvas de percentiles, me siento como un estudiante frente a un examen.
¡Afortunadamente para mi tranquilidad hemos salido aprobados! De todas formas nuestra hija es muy grande y nosotros más bien en la media, con lo que supongo que tarde o temprano ralentizará su curva de crecimiento. Seguro que cuando eso pase me agobiaré bastante como toda madre, olvidando mi profesión.
Después de control y vacuna ha sido el momento del almuerzo: hoy ha tocado filete de ternera, en concreto babilla, cortada en tiras en sentido perpendicular a las fibras. Se la hemos pasado a la plancha sin sal. Le gusta pero todavía es prácticamente incapaz de arrancar trozos por sí sola. En el jugo que chupa van muchos nutrientes, de todas formas para la próxima vez hemos pensado comprar carne picada y hacerle albóndigas . ¡Ya os iré contando!