Autora:Carolina Felici

viernes, 22 de enero de 2016

BLW segunda temporada...

Muchos me habéis preguntado sobre cómo empezar con el BLW.
Mi hijo tiene 5 meses y una semana y, desde hace unos días, lo sentamos en la trona mientras comemos. 
Tiene juguetes y se entretiene. Desde ayer le ponemos también un trocito de pan. Hacia éste muestra el mismo interés que con los sonajero de plástico y en alguna ocasión lo ha cogido y chupeteado un poco: en pocos segundos ha caído al suelo. 


Nos parece una buena manera de empezar con la alimentación complementaria y, de esta manera, también vamos exponiéndolo al gluten entre los 4 y los 6 meses como recomienda la asociación europea de gastroenterología y nutrición (ESPGHAN) para reducir el riesgo de desarrollar enfermedad celiaca.

Recomedaciones ESPGHAN para la introducción de la alimentación complementaria 

jueves, 23 de abril de 2015

Mirando hacia atrás: ¿qué cambiaría?

Ya han pasado varios meses desde la última entrada. 
La niña ya tiene 18 meses y, la verdad, es un placer verla comer.
Una dieta variada, como la nuestra, y capaz de adaptarse a todos los sabores: desde la comida oriental a la mexicana. 
Hay días que come mucho y otros en los que come muy poco. Nosotros no nos agobiamos y la dejamos "a su aire", sin ofrecerle platos alternativos.

Mirando hacia atrás no cambiaría prácticamente nada, sólo quizás algo en la elección de los primeros alimentos. 
Al principio, guiándome también en la biblografía, le ofrecí manzana cruda; en mi experiencia éste es un alimento con el que es más fácil atragantarse. A la niña le ha pasado varias veces aunque los episodios se han resuelto siempre con un poco de tos. 
La manzana es un alimento muy duro, que por cuanto se mantenga en la boca es imposible de ablandar sin dientes. Se puede romper un trocito y causar atragantamiento. 
Hemos vuelto a darle manzana ahora que tiene muchos dientes y siempre procuro ofrecérsela manteniéndola sentada en la trona, para evitar que esté correteando por ahí.
Lo mismo vale para la zanahoria cruda.

Bueno, os dejo, hasta la próxima.


viernes, 31 de octubre de 2014

Llegando al año

Casi llegamos al primer año de la peque, y, mirando atrás, creo que el baby led weaning ha sido la mejor elección. 
Debo de decir también que ha sido un "estudio de caso único" o sea que sencillamente he intentado contaros nuestra experiencia para que aquellos de vosotros que se habían planteado este método sintieran que no eran los únicos "bichos raros", que "hasta una pediatra lo ha hecho".
Sí, es verdad que nuestra niña nos ha puesto las cosas fáciles: es muy buena comedora, no puedo decir si por su naturaleza o si el baby led weaning tenga algo que ver con eso.
Si tendremos otro niño, seguramente repetiremos lo mismo con la alimentación complementaria y así tendremos alguna información más.

Paulatinamente la comida sólida se ha hecho preponderante en la dieta de la niña, tanto que el pecho se ha reducido a algo anecdótico, reservado sobre todo a las mañanas. Además, desgraciadamente tiene la costumbre de morderme y no me resulta nada agradable dar el pecho con tensión.
A partir del año podrá tomar leche de vaca.

Los cubiertos son todavía una asignatura pendiente pero no tenemos prisa, ¡todavía no he conocido a nadie que no haya aprendido a usarlos!

Esperando para contaros cuando alcanzaremos este reto escribiré también sobre otros temas relacionados con la puericultura, siempre con la intención de haceros participes de nuestra experiencia. 

Buen fin de semana a todos.

miércoles, 22 de octubre de 2014

¡Ya voy teniendo mis gustos!


Nos estamos acercando al año. Nuestra niña hasta ahora ha sido una comedora excepcional pero, de unas dos semanas a esta parte, come de forma más irregular: hay día que prueba pocos bocados y otros que vuelve a su apetito habitual. 

En buena parte la razón está en el hecho que su ritmo de crecimiento ya no es el de antes: en el primer año de vida crecen muchísimo, hasta la adolescencia no volveremos a experimentar cambios tan grandes en nuestros hijos. Ahora que esta "tormenta" para un poco es normal que el hambre de nuestros pequeños disminuya algo. El mensaje es no preocuparse, sólo disfrutar viéndolos crecer felices.

Otro novedad es que voy notando que hay alimentos que no le gustan: el pescado, por ejemplo, no es su pasión: el otro día, puesta frente a una merluza a la romana, empezó a llorar y no quiso comer nada. Ni falta hace decir que no hubo ninguna tragedia, la merluza se retiró y comió algo de lo que estaba en la mesa. A la noche intenté ofrecérsela nuevamente pero se repitió la escena. No se si será definitivo o volverá a comer merluza: muchos niños tienen periodos que no comen algo y luego cambian.

También me ha sorprendido mi reacción frente a la actitud de la niña: en lugar de agobiarme porque "tiene que comer pescado" me he sentido orgullosa de ella, porque tan pequeña expresa sus gustos y a través de esos se va definiendo como individuo... otra manera de ver las cosas, ¿verdad?

martes, 14 de octubre de 2014

Velcro: atración fatal

¿Os acordáis del invento del plato pegado al mantel con el velcro para que la niña no lo tirara?
Bueno, ya no nos sirve: nuestra pequeña ha aprendido a despegarlo y además le encanta el ruido que hace. ¿El resultado? Las comidas se habían convertido en una lucha entre los intentos de la niña de desmontar la mesa y nuestros esfuerzos para contenerla. 
Hace unos días que hemos decidido utilizar el mismo plato de loza en el que comemos nosotros y, la verdad, no nos va mal: pesa bastante más de uno de plástico, por lo que tenemos tiempo de reaccionar, y además para la niña ya no es tan divertido como antes... ¡vuelve a reinar la paz!

martes, 7 de octubre de 2014

A veces ¡yo también me atraganto!

Hace unos días, comiendo pizza casera con taquitos de jamón, la niña empezó a toser y no quería comer más: se llevaba la comida a la boca pero en seguida lloraba.
EN NINGÚN MOMENTO TUVO PROBLEMAS PARA RESPIRAR, o sea, que la comida no se había ido a las vías respiratorias, sólo se le había quedado un taquito probablemente en la parte posterior de la boca.
Tras toser unas cuantas veces terminó vomitando y luego siguió comiendo como si nada.
Nosotros nos quedamos tranquilos en todo momento porque la niña respiraba normalmente, sólo tenía algo que le molestaba y que terminó expulsando por si sola.

¿Qué hemos aprendido? Que quizás sea conveniente evitar comidas duras y de pequeño tamaño como los taquitos de jamón aunque tengan formas irregulares y sea difícil que vayan a vías respiratorias.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Vuelta al cole

Después de unas buenas vacaciones ha llegado el momento de volver a hablar de baby led weaning y contar los logros estivales de nuestra pequeña, que ya ha cumplido los 10 meses.
  • Primero decir que conforme pasa el tiempo más estamos convencidos de nuestra decisión: la niña come de todo con gusto y mantiene buenas curvas de peso y longitud.
  • Hemos introducido un cambio en el tamaño de la comida que le ofrecemos: dado que ha afianzado la pinza entre indice y pulgar le cortamos todo en "tamaño bocado". 
  • Ahora ensucia mucho menos: casi no se cae comida al suelo... el problema es que le encanta pasarse las manos por la cabeza y ¡se pone el pelo fino! Esperemos que pase pronto...
  • Cuando nos despedimos por las vacaciones tomaba sólo comida y cena mientras que ahora hemos introducido también desayuno y merienda: al desayuno melón y tostada con aceite. A la merienda una pieza de fruta y un yogur natural. Éste se lo damos con la cuchara a la manera "tradicional".
  • Le ofrecemos agua.
  • Las tomas de pecho se van reduciendo paulatinamente: toma una o dos veces por la mañana. Luego, dependiendo de los días, va pidiendo o no.
  • ¡Tenemos dientes!: tres arria y dos abajo.
Estos son los cambios fundamentales para ponernos al día, ya iré contando más novedades y desarrollando algún punto que necesite un post a parte.