Autora:Carolina Felici

jueves, 17 de julio de 2014

"Comiendo en trozos comen muy poco"

Pues eso, una de las objeciones más frecuentes al BLW por parte de algunos compañeros pediatras es que con este método los niños al final comen menos de lo que necesitan.
A parte de que al principio necesitan muy poco más de la leche hoy voy a poner dos fotos de lo que se ha podido comer un bebé de 8 meses al mismo tiempo que nosotros comíamos nuestras porciones.
El menú ha sido Marmitako de bonito, ya conocido por nuestra pequeña. Se ha quedado sin postre a causa de una somnolencia súbita que la ha obligado a una siesta prematura.



PD: se lo ha comido con las manos, la cuchara es sólo para dar una idea de las dimensiones del cuenco.

En la cena se ha comido tres chuletillas de cordero, un platano y un kiwi pero esta vez no tengo foto para enseñar.

sábado, 12 de julio de 2014

Cena fácil

Hace ya varios días que, cuando no sabemos que ponerle a la niña de cena, le hiervo zanahoria y patatas ya troceadas. De esta forma están lista en 10 minutos como mucho, luego la escurro y se las pongo en el plato con un chorreón de aceite.
A la niña le gusta mucho y es una manera de que coma variedades de hidratos de carbono diferentes del trigo y además come verduras.


Ánimo que con el calor se puede comer al aire libre y así ¡no hay mucho que recoger!

martes, 1 de julio de 2014

Hasta el abuelo esmerándose en la cocina

El fin de semana hemos estado en la montaña con los abuelos.
Es una gozada verlos disfrutar con las hazañas de la niña y la comida después de las obvias reticencias frente a la novedad del BLW.
La abuela nos ha preparado una reserva de croquetas bajas en sal para la nieta y el abuelo ha sido el chef del fin de semana: paella de carne, costillas de cordero y entrecote han sido los menús... ¡para chuparse los dedos niños y mayores!

El BLW se aleja completamente de la tradición, seguramente los abuelos se imaginaban una nieta comiendo puré en cuchara, pero, aunque probablemente ellos no utilizarían este método, han terminado aceptando y aportando manjares e ideas prácticas que nos han salido muy útiles como el plato con velcro.

jueves, 26 de junio de 2014

Bolitas de cous cous con salsa Guacamole

El cous cous es un recurso genial: haciendo bolitas con él la niña es capaz de comerlo sin cubiertos y además se prepara en muy poco tiempo y permite "salir del paso" honradamente.
Para prepararlo hace falta la misma  cantidad de agua que de cous cous, por ejemplo medio vaso; se hierve el agua y luego se apaga el fuego, se echa el cous cous y se esperan unos minutos para que se hidrate y se ablande. Luego de forman las "pelotitas" que nos han quedado como las que he puesto en la foto.



Nosotros hemos decidido "remojarlas" en Guacamole casero que a la niña le encanta, os dejo la receta por si os animáis.

Guacamole:
Ingredientes
1 aguacate bastante maduro
1/4 de cebolla, mejor si es fresca
El zumo de medio limón
Alguna gota de tabasco
Sal 
Aceite de oliva virgen

Procedimiento: se pela el aguacate y se pone, con los demás ingredientes, en un vaso para pasarlo a la batidora (tipo minipimer), se pone en un cacito y ¡a disfrutar niños y adultos! 
Es una receta muy sencilla pero hay que ensayar para encontrar la justa proporción entre los ingredientes.

Por cierto esta mañana se han asomado tímidamente dos dientes... ¡Buen fin de semana!

martes, 24 de junio de 2014

Fin de semana de comida regional

Este finde ha sido todo un despliegue de arte culinario español y la niña ahí, disfrutando como la que más.
El viernes marmitako de bonito y el domingo rabo de toro a la cordobesa... ¡un bebé de 7 meses!; me temo que cuando sea mayor, si le ofrecemos un menú infantil, nos preguntará si nos hemos vuelto locos.


Poco a poco las novedades que contar menguan porque la niña ya come prácticamente de todo sin problema; falta, es verdad, el reto de los cubiertos pero me temo que esto será bastante más paulatino.
Mis disculpas si las entradas en el blog se hacen algo más irregulares.

jueves, 19 de junio de 2014

A propósito del sueño

La niña desde hace poco más de un mes "hace sus noches" lo que significa que duerme del tirón desde las diez y media aproximadamente hasta las siete u ocho.
A veces sobre las cinco se despierta y con ponerle el chupete es suficiente.
Cuando empezamos a "educarla al sueño" se despertaba más o menos cada tres horas, tomaba el pecho y volvía a dormirse sin problema. Aún así estábamos muy cansados por el día, sobre todo mi marido que tiene un trabajo de mucha responsabilidad y no puede permitirse no estar al cien por cien.

Todo empezó con la lectura de un libro algo fuera de la órbita de la "crianza por apego" que se llama Como ser una mamá cruasán; está escrito por Pamela Druckermanuna periodista estadounidense que, tras ser madre y mudarse a Francia, empieza a indagar sobre la manera de crianza de los padres franceses.
El sueño es una de las diferencias más importantes entre las vivencias de sus amigas estadounidenses y las "mamás cruasán" parisinas: por lo visto los niños franceses pasado el primer mes de vida "hacen sus noches".

El secreto está en LA PAUSA, en observar al niño cuando llora y no sacarlo sistemáticamente de la cuna. El ciclo de sueño del lactante es de dos horas. Pasadas estas el bebé se despierta, no es capaz de encadenar un ciclo con otro por sí solo. Si en este momento nosotros lo sacamos para darle el pecho, le estamos "enseñando" que cada dos horas tiene que comer.
Interesante, ¿no?

Por esto lo que se propone es no sacarlo de la cuna, ponerle el chupe y acompañarlo en todo momento, o sea: no dejarlo llorar solo. Esto hasta que no aprenda a encadenar los ciclos de sueño.
Lo ideal sería hacerlo antes de los cuatro meses, según dice en el libro.

Nosotros lo hemos hecho a los cinco meses pasados: hemos elegido un fin de semana para que si la noche era mala pudiésemos dormir a pierna suelta al día siguiente. En cuanto la niña ha empezado a llorar ha ido el padre y se ha quedado con ella hasta que no se ha vuelto a dormir: aproximádamente 45 minutos de los cuales los primeros 10 de llanto inconsolable.
La madre en la cama sudando frío.
La primera noche ha sido dura pero ya a la siguiente con ponerle una vez el chupe volvió a dormirse sin protestar.

La primera regla es creérselo y pensar que los bebé en el fondo son seres inteligentes capaces de entender aunque no sepan expresarse con el lenguaje.
Nosotros hemos pensado que "el poli malo" fuera el padre: por un lado yo "soy más blanda" y también la niña me tiene asociada al pecho por obvias razones.

Cada familia tiene que encontrar su manera y su ajuste.
Me despido para el fin de semana con esto:
en el libro la autora al final recurre al "conductismo duro" para que su niña aprenda a dormir; la primera noche ella llora escuchando a su hija llorar desconsolada y el marido le dice que "la niña llora porque cree que la necesitamos"... ¿curioso enfoque, no?
Buen finde, ya me contáis si alguien se anima.

PD he escuchado muchas veces que una de las reglas para mantener la lactancia es dar el pecho por la noche. Yo no lo estoy dando y sigo alimentando a mi niña por el día. Creo que la lactancia es algo muy resistente sino, y lo digo otra vez, nos hubiésemos extinguido

miércoles, 18 de junio de 2014

Llegando a los 7 meses

Acabamos de cumplir los 7 meses y la niña come prácticamente ya de todo, ¡sólo nos falta el marisco!
Respeto al principio, que lo escupía casi todo, ahora consigue tragar mucho de lo que se lleva a la boca. Hasta está desarrollando sus preferencias: de momento, no rechaza nada, pero cuando ve un plátano, manifiesta auténtico entusiasmo: lo mira, sonríe y se emociona hasta que no se lo damos.
Al margen de los alimentos sólidos, sigue tomando el pecho con regularidad, aunque desde hace unas semanas hemos conseguimos que las noches las duerma enteras, y ¡nosotros con ella!
¡Qué disfrute! Mañana ya os contaré como lo hemos alcanzado, aunque exceda un poco los objetivos de este blog, creo que es un tema muy interesante.
La parte negativa es que a pesar de que extremamos precauciones, empleamos bastante tiempo recogiendo lo que la niña ensucia y lavando los hules... hay carreras para llegar a fregar primero para que al otro toque recoger todos los trocitos caídos... ¡qué ruines!

Con los cubiertos seguimos todavía "en alta mar": es capaz de coger un tenedor cargado y llevárselo a la boca pero no con continuidad.

Hoy hemos comido viendo el partido de España sobre el cual no voy a hacer comentarios que podrían resultar dolorosos. Hemos puesto el hule en el suelo con su plato pegado con el velcro; menú: tortilla de patatas. Se lo ha pasado pipa, ¡se ha manchado hasta los pies!
Termino con un "lo siento por La Roja, ha sido un gran equipo", ahora FORZA ITALIA.